La región Arequipa acaba de anunciar la construcción de una carretera que unirá Espinar (Cusco) con Arequipa. Las obras comprenden el asfaltado de 44,7 km de vía, así como la construcción de 12 puentes y diversa infraestructura complementaria (evidencia), incluyendo todos los detalles técnicos y requisitos básicos, como señalización, drenaje y otros.

Este corredor incluye el tramo Yauri–Challqui–Apachaco–Abra Rajada hasta el límite con Arequipa, así como las localidades de Yauri, Coporaque y Suykutambo, y su conexión con la provincia de Caylloma. Sin duda, esta nueva infraestructura permitirá abrir mercados y favorecerá ampliamente a las regiones de Cusco y Arequipa. El turismo será uno de los sectores más beneficiados, siendo los Tres Cañones de Suykutambo uno de los parajes naturales y arqueológicos con mejores perspectivas de desarrollo en el corto plazo.
Los Tres Cañones están ubicados en la provincia de Espinar (Cusco). Constituyen una maravilla natural e histórica, formada hace millones de años por la erosión volcánica y la convergencia de tres ríos. Además, fueron refugio de importantes civilizaciones andinas. Desde este lugar hasta Cusco, principal destino turístico del Perú, existe una distancia aproximada de cinco horas por carretera.
Así, todo hace prever que el tradicional corredor turístico del Perú —Nasca, Colca, Machu Picchu y Titicaca— podría experimentar modificaciones en su tramo final. Más aún si se considera que la región Puno es percibida como una de las más conflictivas del país y que su posición geopolítica se ha reafirmado tras los resultados de las elecciones del pasado domingo.
El comportamiento político y social de las regiones que conforman este corredor merece una interpretación antropológica, sociológica e incluso psicológica, pues ha evidenciado afinidades con corrientes que promueven paros y bloqueos, situando particularmente a Puno como una de las regiones con mayores niveles de conflictividad social del Perú. En estas condiciones, resulta difícil impulsar la reactivación del corredor turístico aymara y quechua, debido al riesgo permanente de interrupciones que podrían afectar cualquier recorrido turístico.
Desde esta perspectiva, un eventual hermanamiento entre Puno y Arequipa habría sido altamente beneficioso para consolidar los vínculos comerciales entre ambas regiones, en lugar de iniciativas como la impulsada por el alcalde puneño Javier Ponce con las Islas Canarias, cuya utilidad práctica ha sido cuestionada. De mantenerse las actuales tendencias, Puno corre el riesgo de ser desplazado de las principales rutas comerciales y turísticas del sur peruano.
Por ello, resulta imprescindible que el conjunto de organizaciones privadas, públicas y semipúblicas de Puno —entre ellas la Cámara de Comercio, los gremios del sector turismo, los consejos consultivos de turismo y las demás organizaciones de la sociedad civil organizada— logren consensos que permitan evitar el estancamiento y retroceso que la región viene experimentando desde hace aproximadamente 23 años.
El derecho a la protesta es inalienable y está amparado por la Constitución Política del Perú. Sin embargo, los derechos al trabajo, a la vida y al libre tránsito también gozan de la misma protección y deben ser garantizados de manera irrestricta.







