Con el propósito de salvaguardar la integridad arquitectónica de la Basílica Menor de la Catedral, la Municipalidad Provincial de Puno, en coordinación con la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC), el Obispado de Puno y la Policía Nacional del Perú, impulsa una ordenanza municipal orientada a la protección y conservación de este importante monumento. Esta iniciativa contempla acciones estratégicas para la conservación del atrio, declarado Patrimonio Histórico Cultural de la Nación mediante Resolución Suprema N.° 2900-72-ED, del 28 de diciembre de 1972.
La propuesta surge como respuesta a la preocupación de la Dirección Desconcentrada de Cultura ante el deterioro ocasionado por el hollín y los residuos de velas, así como por prácticas inadecuadas realizadas por terceros en los exteriores del recinto, como rituales de chamanismo andino. En ese sentido, se precisó que estos daños no son generados por los fieles, sino por personas que realizan acciones que afectan la estructura y elementos patrimoniales del lugar.
En la reciente mesa de trabajo participaron regidores del concejo municipal, el gerente general, representantes de la Policía Nacional del Perú, la Subgerencia de Seguridad Ciudadana, la Subgerencia de Obras Públicas y Mantenimiento, así como el director y equipo técnico de la DDC. El objetivo es consolidar una normativa que permita a las autoridades contar con respaldo legal para sensibilizar y, de ser necesario, actuar frente a acciones que atenten contra el patrimonio, en articulación con la Fiscalía de Prevención del Delito.
De manera paralela, la Subgerencia de Obras Públicas y Mantenimiento, en coordinación con la DDC, ejecutará un plan de trabajo preventivo ante las condiciones climáticas. Estas labores incluyen mantenimiento, deshierbe de los exteriores y resane de las zonas afectadas de la infraestructura.
La Municipalidad Provincial de Puno reafirma su compromiso de preservar el legado arquitectónico de la ciudad, promoviendo el respeto y la conservación de los monumentos que forman parte de su identidad cultural, en beneficio de las futuras generaciones.
Del Editor: Es plausible ésta decisión sin embargo, no deja de ser cuestionable el hecho de que prácticamente desde la culminación de la construcción de la catedral en el año 1757, la Catedral estuvo indemne, a merced de los depredadores, irreverentes y destructores del patrimonio cultural. En fin.







