El antiguo terminal del Aeropuerto Jorge Chávez se transforma en el nuevo epicentro exclusivo para la aviación ejecutiva y el despliegue de jets privados en Perú. Esta infraestructura de 90,000 metros cuadrados que tras haber dejado de ser servicios a mediados de 2025, podría volver para enfocarse en un Hub de negocios que permitirá el aterrizaje, parqueo y despacho inmediato de aeronaves de lujo FBO (Fixed Base Operators), conectando directamente a la élite empresarial con el centro logístico del país.
Algunas de las capacidades de este terminal especializado incluye hangares de mantenimiento avanzado y una zona de rampa optimizada para operaciones de corto tiempo, reduciendo los ciclos de espera para vuelos corporativos. La inversión privada inicial será de 10 millones de dólares respalda por la creación de la llamada «Ciudad Aeropuerto» de 900 hectáreas (valorizada en 2000 millones de dolares), donde la antigua torre de control y las pistas existentes se integran para gestionar un tráfico aéreo de alta gama con servicios de catering premium y salones VIP diseñados para el cierre de contratos internacionales.
El complejo empresarial anexo sumará hoteles de 5 estrellas de las cadenas Costa del Sol y Wyndham, junto a edificios de oficinas clase A situados a escasos metros de la zona de embarque privado. Este ecosistema corporativo se apoya en una planta de combustible con capacidad para 60,000 barriles y un sistema de seguridad perimetral de última tecnología, garantizando que Perú cuente con el primer terminal aéreo de Sudamérica dedicado íntegramente a la eficiencia de la clase ejecutiva y la logística de alta densidad.
No se descarta por parte de LAP, que también se vaya a convertir en un centro comercial de lujo, añadiendo el valor de pasajeros clase ejecutiva empresarial en tal edificio.







