Por las picanterías, que en número de 27 se dieron lugar a celebrar la Fiesta de la Chica, instituída en el año 2013 con el propósito de realzar las tradiciones emblemáticas de la cultura arequipeña encarnada en ésta ocasión por la picantería reconocida en el año 2014 por el Ministerio de Cultura como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación.
El «play off» lo dió Miguel Barreda incansable promotor gastronómico que suda -literalmente- por que la gastronomía arequipeña perdure y reafirme a Arequipa como uno de los mejores destinos gastronómicos del país.
En ésta ocasión el evento, multitudinario por decir lo menos, se caracterizó por el expendio de platos y chicha al público asistente, sin ningún costo, motivo por el cuál cientos y acaso miles de ávidos comensales contagiados por los aromas de la plaza de armas, no dudaron en tener largas colas.
LO BUENO
Es que se podía encontrar la mayoría de platos a gusto del paladar, en un solo lugar y sin ningún costo (por supuesto en cantidad limitada a comparación de un plato de la picantería).
LO MALO
La falta de protección ante los parrilleros rayos solares que fácilmente convirtieron a los miles de comensales en alguna presa gastronómica. Carencia de servicios higiénicos.
LO FEO
Nos dejamos avasallar por el plástico y muestra de ello son las montañas de vasos, platos y cubiertos que superaron los tachos basureros de la plaza. El merchandising debió entrar a tallar para que el comensal conserve sus utensilios como recuerdo del evento en lugar de arrojarlos por doquier.
LO RECOMENDABLE
Buscar otro lugar más aparente para las futuras ediciones. Simplemente la plaza de armas colapsó, no da para más de espectáculos como éste.
Por todo lo demás felicitaciones a los organizadores.







