Escribe: Jorge Turpo Rivas.
Se ha anunciado la construcción de un intercambio vial en la intersección de Promart, en plena avenida Metropolitana, uno de los nudos más congestionados de Arequipa y que involucra tres distritos: Cerro Colorado, Yanahuara y el Cercado.
Es oficial, me lo confirmó un alcalde, ninguno de los tres municipios ejecutará la obra. Lo hará CerroVerde mediante una donación.
Esta vez, el proyecto será desarrollado directamente por la Sociedad Minera Cerro Verde, con una inversión de alrededor de 100 millones de soles. Y suponemos que no querrán arriesgar su prestigio incumpliendo plazos.
Conviene recordar que ya hubo una mala experiencia cuando la entonces Asociación Civil Cerro Verde administró el “óbolo” minero en el segundo gobierno de Alan García. Tres intercambios viales, uno en El Palomar, y las obras demoraron como si las hubiera ejecutado un municipio.
La discusión de fondo va más allá del constructor. ¿El intercambio vial será útil? Ojalá que el diseño haya pasado, al menos, por el filtro del Colegio de Arquitectos y del Colegio de Ingenieros o de expertos consultores, para evitar otro cuello de botella disfrazado de modernidad.
Ojalá también que la planificación incorpore, en algún momento no muy lejano, algo elemental: completar la avenida Metropolitana hasta conectarla con la Variante de Uchumayo. De poco sirve coleccionar intercambios viales si las avenidas están truncas.
A todo ello se suma el problema structural de la línea férrea. El proyecto para retirar la vía del área urbana sigue empolvándose en algún escritorio del Ministerio de Transportes.
La concesionaria PerúRail se desentiende y señala que el MTC es responsable de la remoción.
Mientras tanto, cada obra en la zona tiene que diseñarse sorteando los rieles, como ocurre con este nuevo intercambio. Y todavía faltan expropiaciones que, según la Municipalidad Provincial, deberían resolverse pronto.
Veremos si el tiempo alcanza. Rivera seguramente querrá dejar la obra encaminada antes de despedirse, aunque difícilmente la inaugure. Una obra de este tamaño no se construye en meses.

SOBREGANANCIAS
A Cerro Verde le va muy bien. Este año sus utilidades superarán los mil millones de dólares. Explota recursos no renovables de la región y, más allá de pagar impuestos, siempre será mejor que deje una retribución directa a la ciudad. Porque cuando se propone un impuesto a las sobreganancias, las mineras suelen responder: “¿Para qué más recursos, si los municipios y gobiernos regionales ni siquiera pueden ejecutar el canon?”. Y aunque duela admitirlo la realidad les da razón.
De ahí que el modelo que ahora plantea CerroVerde no sea menor. No pagar un impuesto adicional, pero sí ejecutar obras de manera directa, como este intercambio vial de Promart. Esta idea la escuché antes en boca de dos exministros de Economía, Pedro Francke y Luis Carranza, a quienes entrevisté para El Pueblo.
Quizá este sea un camino, es decir que las empresas con utilidades extraordinarias asuman proyectos específicos, con estándares privados y resultados visibles.
Ojalá este aporte voluntario no se quede en un solo intercambio vial y que otras empresas, incluida Southern, que algún día explotará Tía María, entiendan que contribuir al desarrollo directo de Arequipa no es un gesto filantrópico, sino una responsabilidad con la región de la que obtienen su riqueza.







