AL ARBITRAJE NO LE IMPORTA EL AYMARAZO.

Cuando tuve la peregrina idea de enseñar Derecho Bancario y Económico en una universidad del medio (y digo, al igual que el Quijote: Cuyo nombre no quiero acordarme) adopté el modelo de la Universidad de Tarapacá: Casuística, confrontada con la teoría. Y justamente allí les decía que, en mega inversiones, y al ver que el Poder Judicial en el Perú, demora años en resolver un conflicto, y no hay especialización en temas financieros; normalmente todo inversionista exige que para venir al Perú, cualquier desavenencia se someta al Centro Internacional de Arbitraje (Ciadi).

Es decir que jueces particulares, se avoquen al conocimiento del tema y lo resuelvan (lauden). Y ese laudo es de cumplimiento obligatorio para las partes. Y allí no se puede argüir “los conflictos sociales de los originarios…el pueblo unido jamás será vencido…o si no hay solución: la huelga continúa” y demás monsergas a las cuales estamos acostumbrados a oír. Allí, en esa instancia, tanto el Estado peruano (como receptor de la inversión y garante) acude como un litigante más. Pero ¿a qué viene todo esto? Es que tal como lo dije hace 3 años, al Estado Peruano lo demandarían por el tema del “Aymarazo”, y lo más probable es que el arbitraje lo pierda, con la consecuente indemnización a favor de la Bear Creek. ¿Por qué? Es que supuestamente el Estado, debió de usar la fuerza pública y desarmar a ese ato de vándalos que asolaron la región Puno, dejando la ciudad más mugrienta de lo que se acostumbra; a la par que se permitió el saqueo y atentado contra la propiedad privada y pública; y lo más costeante:

Es que a la fecha no hay ni un solo encarcelado y menos sentenciado. Y es obvio pensar que en el arbitraje (que es interactivo) cuando le pregunten al abogado del Estado peruano ¿Dónde estaba el Estado de Derecho, que no puso orden? ¿Cómo era posible que un General no cumpliera órdenes?, y finalmente: ¿Por qué habiendo prolado una norma que aprobaba esa inversión, luego el propio Estado la anuló? Ya me imagino el silencio sepulcral. Pero lo peor vendrá seguramente cuando pretendan distraer el tema -que es fundamentalmente de ejecución contractual y garantía de inversión-, con las tesis de antropólogos, de que los aymaras “luchaban contra la contaminación ambiental”. Y seguro se pondrán verdes, cuando les enrostren que la minería informal e ilegal que pulula en Puno (en la misma cantidad que autoridades corruptas) es la más contaminante; y contra ellas NUNCA, los líderes del vandálico “aymarazo” marcharon y tampoco incendiaron los ilegales campamentos; y como tampoco hasta la fecha el Estado las combate. En ese escenario, ¿Qué creen que pasará? Lo más probable es que condenen al Estado peruano, a pagar la millonaria demanda de la Bear Creak; que recuperará con creces lo que no pudo invertir: Negocio redondo, ganará 1,200 millones de dólares, sin haber creado puestos de trabajo, y todo gracias a los vándalos y a la incapacidad de represión del Estado. Y como corolario: Todos los peruanos formales que pagamos impuestos, tendremos que pagarle a la Bear Creak. Y ahora: ¿Irán a Estados Unidos con sus “puñitos en alto”, y sin visa?

Escriba su comentario No hay comentarios

Comentar con: ó
REDES SOCIALES
Videos Ver más

Cargando video...

Sociales Ver más
Chica T&T Ver más
RESPONSABILIDAD SOCIAL Ver más