PACHA K´UTI… AÑO NUEVO ANDINO

UNA NUEVA PROPUESTA PARA VALORAR NUESTRA IDENTIDAD

 

Escriben: José Morales Serruto / Ana I. Morales Aguirre

 

La recuperación y puesta en valor de las ceremonias y ritos que aclaman el Pacha Kuti, tanto por su intrínseco valor histórico, como su importancia cultural,  constituyen la piedra central o el “Taypi Kala”  de nuestra sociedad contemporánea. El deseo objetivo actual es el de reiniciar la anhelada reconstrucción de la identidad andina y de su indisoluble ligazón con la naturaleza y el cosmos, para que las futuras generaciones entiendan, por ejemplo, la complejidad histórica del desarrollo que alcanzó en el proceso de creación de vida y asentamiento definitivo y creativo en las ora frías, ora atemperadas, ora cálidas y sofocantes, pero siempre variadas geografías que el sumo hacedor andino distribuyó en la meseta del Collao.

 

Todo comenzó, primero en las, digamos, con criterio de temporalidad y no de subordinación, sociedades pre incas de las riveras del gran Titikaka, cuyos estilos y usanzas de vida y filosofía fueron, luego, adoptadas por la sociedad Inca que, como se sabe, fue vencida más tarde por invasores occidentales que llegaron a estas tierras forzando el cambio de sus patrones de vida, deteriorando sus costumbres y despreciando la sugestiva magia andina ajena al paganismo medieval europeo de brujas  y magia negra. Y lo hicieron más con la imposición de la cruz que con el uso de la espada. Pero, admitamos sin dudas ni dubitaciones, que si en los Andes Meridionales de América del Sur triunfó la vida más allá de imposiciones o de religiones foráneas fue única y exclusivamente por la indisoluble unión y comunión de los hombres y las mujeres de los Andes, con la madre naturaleza, y para ello adaptaron y orientaron el uso del poder y de sus ritos a ese fin. Modelaron el uso del poder al servicio del sumo hacedorel Dios Sol, y así construyeron los valores que orientaron a su sociedad.

Entonces la presencia de usos y costumbres se anudó liberadora y respetuosamente a querer, amar y venerar a la madre naturaleza, a vivir con ella en permanente contacto y en alegre admiración y cariño y no a transformarla ni pretender vencerla a través de la tecnología y la sobre explotación… como hoy sucede.

 

Por ello es necesario de toda necesidad, importancia y hasta urgencia, difundir y hacer conocer el conjunto de manifestaciones cósmicas y rituales que, pese extirpaciones y modelos educativos violadores de identidad y de la autenticidad andina o estilos de vida esteriotipados, se mantuvieron latentes en la memoria colectiva de los habitantes del altiplano. Urge revalorar y recuperar los saberes latentes o perdidos, sino, no podremos construir una verdadera sociedad andina con real identidad que resurja sin parches ni imposiciones de coyuntura. El proceso lo enfocamos, tal vez muy audazmente, bajo la motivación de restaurar el orden andino, intentando entender mejor el principio de

restitución de nuestros saberes ancestrales y así atenuar, la pérdida que sufrieron las pasadas generaciones sobre los saberes ancestrales. Esta afirmación la sostenemos porque en el pasado las generaciones de ayer padecieron, en el Perú, la implantación de una educación oficial, que según los especialistas que la diseñaron, promovía el predominio de la razón, pero negaba la valía de los saberes andinos porque, decían, que no eran compatibles con su sociedad europeizada o en otras palabras, con el imperio de una fría razón que arrasa con el pensamiento creativo y lo encasilla.la dominación cultural se imponía despreciar los saberes propios y sustituirlos por concepciones foráneas, probablemente más elaboradas, pero menos autenticas.

 

Ingresar al análisis de esas costumbres y valores socio históricos impone asumir como importante y referente el paradigma andino. El objetivo es que en el futuro las sociedades venideras conozcan las verdaderas raíces históricas de la cultura andina que se evidencian e sus muchos códigos culturales, artísticos, textiles, alfareros, agrícolas, astronómicos; y que son ostensibles en sus megalíticas construcciones y formas de vida,que, todas ellas sin excepción, evidencian su grandeza y sabiduría.

 

Por ello nuestra propuesta la basamos, admitiendo que en este tiempo de globalización es necesario conocer, recrear y difundir nuestras raíces andinas apuntándolas y fundamentándolas en su sabiduría y en las formas estructurales de vida comunitaria. Ello nos permitirá alcanzar el reconocimiento de la humanidad a los grandes aportes científicos y

culturales de nuestros ancestros. Obviamente, es imprescindible que los actuales hombres y mujeres andinos conozcan y respeten su tradición. Solo respetando nuestra tradición y recuperándola y conservándola en su primigenia autenticidad, que sabemos difícil de conseguir, pero no imposible de iniciar, logramos la reconstrucción con autenticidad del mundo andino.

          

EL CAMINO DE LA RECONSTRUCCIÓN

 

Hace aproximadamente 17 años atrás, luego de un paciente y perseverante camino de investigación y 12 años de difusión y concientización, la Asociación Taller de Arte y Danza Nativa Puno, con apoyo de los hombres de prensa y medios de comunicación de la región Puno, nos impusimos la tarea de recuperar esta celebración ancestral; primero en el Distrito de Unicachi en el año de 1996 se proyectamos y organizamos la primera escenificación del advenimiento del nuevo ciclo de vida de la Pachamama,  PACHA KUTI conocido hoy como el “Año Nuevo Andino”, con el desinteresado apoyo y participación del personal directivo, docente, administrativo y alumnado en general del Centro Educativo Secundario Micaela Bastidas y un selecto grupo de docentes que conformaron un destacado elenco artístico complementados por miembros de otras entidades civiles de la ciudad de Yunguyo. Ante esta incursión cultural se sumó el apoyo de la Municipalidad Distrital de Unicachi. Posteriormente y luego de un tiempo la actividad se amplió hacia territorio quechua. Allí a solicitud del C.E.S. San Andrés de Atuncolla en el año 2000 se realizó la primera celebración del Inti Cusicuy para rememorar con unción y fervor cultural esta vieja celebración del advenimiento del Nuevo Año Andino. Así  iniciamos el lento recorrido de la revaloración y crecimiento del culto andino más importante.

 

En el Año 2001, en coordinación y con apoyo del Ingeniero Luis Palacios Sardón, a la sazón  Prefecto Regional de ese entonces y fallecido en circunstancias lamentables el año 2007, se  emitió la directiva Nº 001-2001-0302-PDP-PUN, con la finalidad de normar esta celebración ritual en cada una de las provincias, distritos y comunidades de la región Puno.

La celebración debería encabezarla las autoridades políticas y complementar la actividad. Para el caso de la ciudad de Puno se contó con la intervención de la Dirección Regional del Instituto Nacional de Cultura de Puno, docentes y alumnos  del Instituto Superior Pedagógico Público Puno y el Instituto Superior Tecnológico Público José Antonio

Encinas por primera vez se realizó esta celebración en la ciudad de Puno.

La celebración fue un suceso y permitió socializar con mayor fuerza ese acontecimiento cultural, que hacía años estaba confinado a una remembranza familiar o reducido al olvido.

 

En el Año 2002, Sostenidos y auxiliados por la visión y proyección de las autoridades de la Dirección Regional de Educación Puno, a través de la Dirección Técnico Cultural,  iniciamos el camino de llegar a las iluminadas mentes de maestros y estudiantes con la única convicción de sentar y fortificar nuestra identidad andina en la práctica y conocimiento de la sabiduría de nuestros ancestros, habida cuenta que hoy, la humanidad padece una de las encrucijadas más aciagas de su larga historia, como especie que vive preocupada en proteger la armonía ambiental del mundo a ejemplo de los viejos pobladores del mundo andino y que enfrenta las practicas voraces de los que so pretexto de progreso y el crecimiento económico, destruyen la naturaleza y solo se enriquecen para vivir en despilfarro.

 

En el año 2004, junto al Profesor Jorge Rocha Calderón, Director de la UGEL-Puno, nuevamente retomamos esta tarea con  el sector educación, con la sana intención que nunca declinó de seguir propalando este evento de magnitud en las esferas educativas. La UGEL Puno por primera vez emitió el instructivo Nro. 008 2004-ME-DREP-UGEL PUNO, que disponía que en las instituciones educativas del ámbito de la UGEL – Puno se implementaran acciones celebratorias para ensalzar y masificar la costumbre de celebrar el “Año Nuevo Andino” con el objeto de construir, no es en vano

reiterarlo, de afianzar la identidad andina inherente  a la condición del ser social y del acontecer cultural de los puneños.

 

En el año 2005, a  solicitud de la Asociación Nativa Puno el Profesor Luis Flores Flores Director de la UGEL Puno emitió el instructivo Nro. 18 2005-ME-DREP-UGEL PUNO, que en su disposición especifica se instituye el día “21 de Junio como el día de la Identidad Andina” al interior del calendario Cívico escolar del ámbito de la UGEL Puno.

 

En el año 2006, junto a la Unidad de Gestión Educativa Local Puno, alcanzamos la justificación y sustentación necesaria a la Dirección Regional de Educación de Puno, para solicitar que fecha tan especial  sea declarada como el “Día de la Identidad Andina” en el ámbito  educativo de la Región de Educación  Puno, la misma que emitió la Resolución Directoral N° 0699 – DREP, que en su parte resolutiva oficializa el 21 de Junio de cada año como, en el ámbito educativo de la Región Puno  como “EL DÍA DE LA IDENTIDAD ANDINA”

 

El mismo año se sumó oficialmente a esta tarea de asentar y fortificar nuestra identidad local desde las aulas de los Programas de Educación Inicial no Escolarizado las docentes y promotores educativos comunitarios de la Red Educativa “Innovando Aprendizajes” PANEEI Acora – Chucuito – Mañazo.

 

Con la finalidad de acrecentar este propósito, a invitación de la Asociación Taller de Arte y Danza Nativa Puno, se suman la Municipalidad Provincial de Puno, la Mesa de Concertación de Lucha Contra la Pobreza, el Instituto Gerencial Para el Desarrollo Sostenible Santo Tomás de Aquino, la Universidad Nacional Agraria de Lima que puso en evidencia su gran sensibilidad y proyección ante todo aquello que liga el desarrollo agrario con el culto a la naturaleza.

 

En el año 2008, se suman a este esfuerzo colectivo el PRONAMACHCS, el Instituto Superior Tecnológico de Turismo ISETUR, y finalmente con el apoyo personal de Esteban cabrera Avendaño y el Consejo Directivo de Inversiones Unicachi. El objetivo fortalecido fue ampliar su difusión promoviéndola e incentivando su celebración a nivel nacional. La celebración se concretó en la ciudad de Lima,  con el único propósito de rendir un justo homenaje a los viejos habitantes del mundo andino por habernos legado un rico pasado histórico del que las generaciones futuras deberán llenarse de orgullo  al saber que poco a poco se reconstruyó y restituyó parte de las nobles practicas andinas que fueron yuguladas por la imposición occidental.  

 

Desde hace muchos años atrás la Asociación Taller de Arte y Danza Nativa Puno, bajo la dirección de quien escribe este ensayo como autor del presente trabajo de divulgación etno histórico y cultural, ha venido reivindicando la sabiduría ancestral de los viejos habitantes de nuestro altiplano, a través de la recuperación de una serie de manifestaciones culturales entre ellas, como hemos señalado y consideramos la más importante, que es la celebración del PACHA KUTI actividad que se recuerda cada 21 de Junio y que tiene un profundo contenido científico cultural y educativo.

 

GENERALIDADES:

Esta vieja celebración de nuestros ancestros que proponemos oficializarla,  es solo un justo reconocimiento a los antiguos científicos andinos que lograron determinar matemática y astronómicamente, que el día en el que nuestro planeta Tierra se halla más lejos del Sol  el 21 de Junio y socialmente le dieron un significado de que culminaba un ciclo de vida de la Pachamama para  iniciar  uno nuevo.  

 

Los ritos como el conjunto de formas  y reglas del ceremonial religioso andino y del mundo entero constituyen la forma de relación entre creyente y divinidades. Las ceremonias y ofrendas a la Pachamama y al Tata Inti constituían la más principal de un pueblo netamente agrícola que vivía preocupada por el resultado de las cosechas, que coronaba el proceso productivo de la Pachamama, fecundada por el Tata Inti y el trabajo del hombre. Por ello era natural que el pueblo creyente ofrendara rituales ceremoniales a sus deidades protectoras en diversas formas y estilos.

 

El grado de fecundidad de la Madre Tierra (Pachamama) era el resultante de la actividad de los Dioses o Espíritus protectores de las plantas, animales, ríos, fenómenos naturales etc. Por ello era necesario tenerlos cerca, rogándoles se mantengan siempre jóvenes y contentos.

 

Para los habitantes del mundo andino, las plantas, animales piedra, ríos, etc. Eran seres con espíritu que alentados por el calor del Tata Inti, retornaban a la Pachamama  para que fructifiquen nuevamente.

 

La medición del tiempo de los antiguos pobladores andinos estaba estrictamente ligada a las labores agrícolas al igual que las culturas más avanzadas de América, mediante la observación del comportamiento de los astros y acción de la naturaleza, sabían cuando era preciso cumplir las actividades del proceso del desarrollo de su agricultura.

 

Coincidentemente en el calendario actual el 21 de Junio se produce el solsticio de invierno, para el mundo andino la llegada del día más corto de año, el fin e inicio del nuevo ciclo de vida de la Pachamama que en medio de un fastuoso rito ceremonial, mágico religioso, piden la renovación y reciprocidad a sus divinidades, para una buena producción agrícola y multiplicación ganadera para asegurar la continuidad de la vida.

 

Para el mundo andino la Pachamama es la deidad más importante y hasta nuestros días se le ofrece sacrificios de gratitud, para que desde su fértil corazón nos brinde sus mejores frutos.

 

En el mes de Junio concluyen las labores agrícolas y esperan con ansiedad la llegada del día más corto del tiempo, día en el que el Tata Inti se encuentra más alejado de la tierra, y que a su paso por el cenit, se produce el fenómeno  del Inti Sayta para los aymaras  y el Inti Watana de Los Quechuas, que en su creencia el sol se detiene un momento para reiniciar su nuevo recorrido determinando el fin y el inicio del nuevo tiempo.

 

Momento preciso en que retornan a la tierra los espíritus protectores de las plantas, animales, ríos, lagos, pacarinas etc. Para habitar nuevamente la Pachamama que vuelve a renacer después de haber muerto al brindar sus frutos, que reverdecerá fecundada por el calor vivificante del tata inti, la suave humedad de las lluvias y el trabajo del hombre, momento en que se celebra el rito ceremonial en medio de regocijo general encendiendo fogatas en los cerros y campos, mientras el Tata Inti se aleja o descansa, pidiendo abundancia de frutos y la multiplicación de sus animales y mucha fortaleza física y salud para el género humano.

 

El tiempo de vida que concluye la Pachamama, coincide con la muerte de una llama, escogida entre las más bellas sublimada a categoría divina, engalanada con hermoso bozal ricamente bordado con figuras andinas, espejuelos de oro y plata, collares de kantutas y otros.

 

Durante el engalanamiento los Mallkus y Jilakatas de las comunidades le ofrecían sus pedidos entremezclados con libaciones de chicha, de la que la llama  participaba obligatoriamente.

 

En esas ceremonias expresaban gratitud a nombre de sus comunidades, por todo lo bueno habían recibido y suplicaban perdón  por todo lo malo que hubieran hecho, a manera de confesión  pedían a la llama que se llevase toda sus suplicas terrenales, dirigiéndose al lugar de sacrificio al sonde cánticos y bailes.

 

Antes se cavaba una fosa, la misma que era alfombrada con flores nativas y aromatizada con resinas olorosas.

 

A una señal, poderosos brazos sujetaban a la llama y de un certero corte desde la garganta al Abdomen, le extraían el corazón aún palpitante, el que era expuesto al pueblo en un plato de flores rojas, para luego ser incinerado en ofrenda a los Apus o Achjachilas, con la sangre regaban el rostro de la Pachamama y el cuerpo era enterrado para saciar el hambre de la Pachamama  y  el Tata Inti y los Apus o Achachilas.

 

El alma de la Llama sacrificada era intermediaria entre creyentes y divinidad, que se dirigía de inmediato al cielo para reunirse allá con la llama ancestral visible en la vía láctea, donde conseguiría las gracias que le fueron encomendadas antes de ser sacrificada.

 

Para los viejos habitantes del mundo andino la constelación de la lira es una llama seguida de su hembra, cría y pastor, hasta hoy le imploran protección para sus rebaños.

 

Este día es el más importante del calendario mágico religioso del mundo andino, los quechuas la conocen como HATUN INTI RAYMI, INTI MUCHANA PUNCHAY, WATAR´ITI, MOSOQ WILLKA y los aymaras como PACHA KUTI, WILLKA KUTI, JACHA LAYMI, MARA T´ÁKA.

 

Soria Lenz nos dice (…) “El Año nuevo de los viejos andinos se iniciaba según nuestro calendario actual cada 21 de Junio y concluía el 15 de Junio el próximo año y los 5 días restantes formaban un mes chiquito que eran dedicados a las preparaciones de la fiesta” (…).

 

Antonio Rodrekis; escribe (…)“En esta ocasión los habitantes de los andes usan fuego nuevo, que están vinculados a las antiguas fiestas en honor al Sol y la tierra(Tata Inti y Pachamama) cuyo nombre se ha perdido. ÉL JACHA LAYMI DE LOS AYMARAS ES EL EQUIVALENTE AL INTI RAYMI DE LOS QUECHUAS” (…)

 

Carlos Milla Villena dice (…)“Hasta hoy en día la nación Aymara en el Sur del Perú, conserva y usa un antiguo calendario agro pre incaico, helio lunar compuesto de 13 meses, con 28 días fijos que totalizan 364 días quedando un día suelto que “AMARRA EL AÑO QUE TERMINA CON EL AÑO QUE COMIENZA Y EN EL CUAL SE CELEBRA ESTE DOBLE ACONTECIMIENTO”(…)

 

Ibarra Crasso agrega (…) El uso del calendario de 13 meses es muy antiguo en las naciones del Tahuantinsuyo, tan antiguo como el Ccapaccuna y esta evidenciado en muchos monumentos, como por ejemplo en la portada de Tiawanaco(…).

  

BIBLIOGRAFIA:

Julio A Vizcarra       “Dos apuntes sobre historia”

Ralph Girard            “Historia de la Civilizaciones de América Los Aymara”

Luis Soria Lenz        “Calendario Aymara”

Luis E. Valcárcel      “Etnohistoria el Perú”

Antonio Rodrekis     “El Ciclo ceremonial”

Carlos Milla Villena  “Génesis de la Cultura Andina”

Versiones orales recogidas durante las escenificaciones:

Escenificación del pacha Kuti Unicachi 1996 1997  1998

Travesía fundacional de Manko Kapak y mama Okllo 1997

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  1. el muki hace 11 años

    A propósito de Morales, escuché en una entrevista en la que argumenta que no debe darse el crédito total a los antiguos cronistas del perú en cuantoa sus crónicas del perú colonial. No es José Morales Serruto el que a pie juntillas siguiendo estrictamente lo recopilado por los cronistas armó la irreverente pantomima de su tristemente célebre Auto Sacramental de la Diablada? Pués José somos o no y estamos o no?…

  2. el muki hace 11 años

    La sugerencia para José Morales: No debe copiar o plagiar escritos bolivianos arreglandolos según su estrecho criterio de conocedor del mundo aymara. Su genesis de proyecto de estudioso lo hizo en pseudo escuelas de arte en bolivia y ahora es su principal detractor. Pregunto si su NATIVA la componen siquiera 2 o 3 integrantes? o solamente es él quien figura y los fantasmas lo acompañan.Para saber de cosmovisión andina hay que estudiar mucho y bien. Zapatero a su zapato.

  3. blasgosht hace 11 años

    😆 Tas lentito joselo o sea como tu Diablada de la reyna con ritmo de foxtrot en camara lenta. Ya que el ultimo chaman Ernesto Aliaga alias hermano wuakay-choro te gano con su parafernalia de la seremonia del pachacuty en la plasa de armas. Tienes que ponerte pilas para hacer otra comedia si quieres te ayudo yo se de teatro como lo haciaos en la JUFRA.

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