EL MURO EN PUNO SIN BERLIN

El tesoro más preciado que tengo, lo constituye una pequeña parte del muro de Berlín, que me trajo mi esposa desde Alemania. Es que en 1961, empezó a ser construido por los comunistas soviéticos, que una vez caída la Alemania Hitleriana, y al ver que los teutones se escapaban de la inminente dictadura del “poder popular”, de la internacional “socialista”, de las largas colas, escases, baja productividad, burocracia y carcelería a todos los que no comulgaban con el régimen, lo blindaron y dividieron en dos a la vencida Alemania, creando un entuerto: La República “Democrática” Alemana (RDA), y la libre República Federal Alemana (RFA). Y como los comunistas así proceden normalmente convirtiendo en un gigantesco campo de concentración a sus países (Cuba, Corea del Norte), para evitar que sus nacionales, se escapen del “paraíso socialista” del cual en Puno, siempre hay algunos bobos simpatizantes, pero que no quieren vivir allí, porque les obligarían a trabajar 12 horas; pues ya se pueden imaginar; y eso es lo que quería hacer el asesino comunista Abimael Guzmán.

 

El hecho es que, en junio de 1989, el Ministro Austríaco Mock, y su similar Húngaro Gyula Horn, se reunieron y cortaron simbólicamente una parte de la alambrada que separaba la frontera Austro-Húngara. La razón fue que Hungría, había dejado de lado al monstruo socialista, pero estaba dentro de la orbite roja; podía recibir a los ciudadanos de los comunistas, pero a su vez, ellos podían irse a cualquier lugar del mundo. Era una puerta de escape. Es más, Mijail Gorbachov, que ya estaba en el poder soviético, en plena crisis que genera el escape cotidiano, había visitado la RDA, y en un célebre discurso, dijo que cada “pueblo debía de buscar sus soluciones” Al cambio: la URSS, ya no subvencionaría, petróleo ni armas, ni mantendría satélites: El paraíso socialista, se fue literalmente al infierno.

 

Y como ya no había de donde seguir mamando, el comunista Erick Honecker, por razones de salud (sobre todo mentales) tuvo que renunciar. Ante la gigantesca ola de inmigrantes (los primeros en escapar eran los familiares de los tagarotes comunistas), pues el 08 de noviembre de 1989, Alemania mando al basurero de la historia al socialismo, y convocó a elecciones libres. La dictadura murió.

 

Al día siguiente el glorioso 9 de noviembre, ciudadanos del sector comunista de Berlín, y del sector democrático, empezaron a demoler el muro de la vergüenza. Y demolieron de paso a todo el marxismo-leninismo-maoísmo. Europa, y el mundo se sacudieron del rojo absurdo, derrotista y sanguinario. Y demolido éste, los prisioneros de su propio país fueron libres, ya no había racionamiento, prisión por opinión, menos dictadura ideológica. Y como acto reflejo, todas las naciones donde existía aún el modelo socialista, dejaron eso para la Historia Universal de la Infamia (lamentablemente Jorge Luis Borges no alcanzo a ver el descalabro comunista).

 

Por eso, no me llama la atención, el pavor que tienen los Europeos a esos modelos, y como relaté, hubo un Checoslovaco que en Krumlow, me dijo que los latinos éramos bien locos, que pretendíamos recoger del basurero de la historia, lo que ellos habían echado. Hoy, a los años cuando miro el pedazo del muro de Berlín que me trajo mi esposa como regalo, para un libertario impenitente como yo. Me pregunto si esta pequeño guijarro pudiera hablar, que cosas no nos contaría; sobre todo la cantidad de ciudadanos que murieron en el intento de ser libres. Por eso, cuando escucho a algunos bobos, que sin conocer de historia, se reclaman en Puno, ser “socialistas”, “progresistas”, o de “izquierda”, digo que prefiero escuchar el silencio de ese trozo del muro que tengo. Al menos en ese silencio tengo más sustento que en los dichos de gente que no conoce, ni conocerá Europa, pero pretende implantar modelos que allá se desecharon para siempre.

Escriba su comentario No hay comentarios

Comentar con: ó
REDES SOCIALES
Videos Ver más

Cargando video...

Sociales Ver más
Chica T&T Ver más
RESPONSABILIDAD SOCIAL Ver más