HOLA OSQUITAR !

 ¡HOLA OSQUITAR!

Ese debe de haber sido el saludo que los postulantes a ser “Congresaurios” del nacionalismo, se dirigían a Oscar López Meneses cuando él estaba con detención preliminar en el Penal de San Jorge en el año 2006. En esos años, cuando los catones de alquiler se desgañitaban en aparecer quién era más recontra-super-archi-anti-fuji-montesinista; pues otros negociaban orondamente con el enemigo.

Y vaya, que la política en el Perú, como alguna vez lo dijo Luis Alberto Sánchez: “es la ciencia de lo posible”. Y era de esperarse que de la boca a la barba los Ollantistas odiaban al “doc” y al “chino”; pero cuando se tocaban la billetera, o disfrutaban de los placeres de la buena mesa, ahí si nadie se acordaba de los gritos de campaña: Total, así es la política.

Lo peor es que, cual venganza provinciana- esa que tira las trenzas al antiguo enamorado- el Presidente de la República, ha aparecido –por fin – para insultar a su antiguo Consejero parlamentario, para gritarle “basura”; pero hace algunos años, era esa basura, la que escogía seguramente basuras para el Congreso, les decía basuras, y por eso seguro terminamos eligiendo a basuras. ¡Cómo cambias pelona!.

Y como “Osquitar” se guarda las cosas, tiene aún 3 años para querellarlo, porque cual congresista nacionalista, tendrá juicios pero no ha sido condenado en ninguno: Es un ciudadano sin mácula, y nadie le puede llamar “basura” a quien no lo es. Y está bien que Ollanta Humala haya sido militar, pero con poses cuartelarias y expresiones de cachaco borracho no va a eludir responsabilidades.

Pero, el tema de fondo ya no es la cantidad de patrulleros y policías armados que resguardaban la casa de Oscar López Meneses, sino lo que realmente cuidaban ¿Serían los expedientes secretos del Capitán Carlos? ¿Los de la azonada prostibularia de Locumba? ¿Las llamadas desde el yate Karisma? ¿O tal vez los millones que el gorila venezolano envió a Ollanta para su primera campaña? ¿O los acuerdos secretos con los comunistas peruanos para atentar contra el modelo?

 

Sin embargo la pregunta que flota en el ambiente político es: ¿Sabrán de “Osquitar” las famélicas bases nacionalistas que en Puno y el resto del Sur, votaron por Humala por desmonte, antes que por convicción? Pero no me vengan con el cuento de que no sabían quién era “Osquitar”, cuando éste se paseaba como coima en el Poder Judicial, por todas las instalaciones militares, sus centros de esparcimiento; y hasta aparecía en fotografías. De manera que hoy, tratar de negar obligantes amistades, cercanas presencias de ultratumba, o cerrar los ojos a la realidad; es de aprendices de político, es como que una comadrona con siete hijos, quiera aparentar virginidad. A Ollanta Humala, lo único que le queda, es gritar abrazado a Fujimori: ¡Soy inocente! A ver quién le cree hoy.

Escriba su comentario 2 comentarios

Comentar con: ó
  1. Marco Antonio Ojeda Challco hace 8 años

    Estimado Miguel Borges, generalmente cuando escribo u hablo sobre Marca ciudad , la mayoría piensa que me refiero a un logotipo, imagotipo, isologotipo y eslogan; asimismo, muchos confunden la Marca ciudad con la Marca turística u destinos, lo cual es un error constante en muchas ciudades; por ello, al referir el concepto de Marca Ciudad, me refiero a que es «unirse en un proyecto común para la ciudad de Puno, es visionar mancomunadamente, es saber cooperar, coordinar, colaborar, comunicar, cogestionar, compartir, coordinar , y muchos «Cos». Saludos

  2. Miguel Borges hace 8 años

    La marca ciudad ya existe, solo que nosotros en su conjunto nos hemos encargado de dañarla, los empresarios del sector turismo tienen una mayor culpa por creer que el recurso humano es en lo que menos se debe invertir, calidad de servicio señores, la pregunta es, ahora como recuperamos el prestigio? no se si sabían pero hasta personas ciegas venían en grupos y mas grupos al lago Titicaca, ahora estamos en un penoso 4to o 5to lugar cuando eramos los del puesto 2.

REDES SOCIALES
Videos Ver más

Cargando video...

Sociales Ver más
Chica T&T Ver más
RESPONSABILIDAD SOCIAL Ver más